viernes, junio 14

Amazon invertirá 15.700 millones en una megarred de centros de datos en Aragón | Economía

La sonrisa flecha, símbolo de Amazon, se estampará en el producto interior bruto (PIB) de Aragón. Amazon Web Services (AWS), la filial tecnológica del gigante estadounidense, anunció ayer una inversión de 15.700 millones de euros en la comunidad aragonesa hasta 2033. Se trata de la mayor inversión tecnológica en el sur de Europa y probablemente la mayor anunciada nunca en España. Para hacerse una idea de la dimensión del plan de Amazon, el proyecto de Volkswagen para electrificar sus fábricas de coches en la península, considerada hasta ahora la mayor inversión de una empresa extranjera en España, cuenta con un presupuesto de 10.000 millones.

Por eso, la presentación del proyecto fue celebrada ayer a bombo y platillo por el presidente de la comunidad, Jorge Azcón, junto a las principales responsables de la multinacional en España y de infraestructuras de Amazon en Europa —Suzana Curic y Niamh Gallagher—. El proyecto supone ampliar las tres infraestructuras que la compañía fundada por Jeff Bezos tiene en Aragón (en El Burgo de Ebro, Villanueva de Gállego junto a Zaragoza y Plhus, en Huesca) para construir la mayor red de centros de datos del sur de Europa. Estas colmenas de servidores son fundamentales para el almacenamiento de datos en la nube y para la computación de internet.

La multinacional construirá un edificio operativo en Zaragoza. En total, las instalaciones digitales ocuparán más de 350 hectáreas en la región, según datos de la compañía, que aspira a crear 6.800 nuevos puestos de trabajo. “Es la inversión más importante que se ha hecho en la historia de la comunidad autónoma y la más importante que se va a hacer en Europa en los próximos años”, subrayó ayer Azcón.

AWS eligió Aragón como una de sus regiones estratégicas hace ya casi cinco años, cuando decidió construir los centros de datos, pero el paso dado ayer supone sextuplicar su inversión inicial.

Los tres centros de datos que ya están en marcha desde hace año y medio, ubicados en Huesca y en el cinturón de Zaragoza, supusieron hace dos años la creación de 1.300 puestos de trabajo y la inversión de 2.500 millones de euros en diez años, pero las ampliaciones de todos ellos, según Azcón, incrementar en un 30% la riqueza de la comunidad autónoma en los próximos años y “posicionarán a Aragón como potencia tecnológica no solo en España, sino como hub tecnológico a nivel continental y mundial”.

Hay dos cuestiones que han sido clave para que Aragón se lleve esta inversión millonaria, el suelo y la energía; y una tercera que lo ha hecho posible: las puertas abiertas de una Administración que a las grandes tecnológicas les acorta trámites y acelera gestiones. De hecho, horas antes de que se anunciara esta inversión, el Consejo de Gobierno del Ejecutivo aragonés aprobaba la declaración de interés autonómico de esta ampliación, lo que permitirá agilizar y reducir hasta en un 50% el tiempo para los permisos. El que el proyecto sea declarado PIGA, o de interés general, permite incluso acometer expropiaciones de terreno si fuera preciso. Por suelo no será, pero por energía —a pesar de la altísima demanda de estas instalaciones de datos, que ni sus propietarios quieren cuantificar— tampoco.

“Todas aquellas empresas que sean intensivas en el consumo de energía tienen que fijarse en Aragón”, ha invitado Azcón. Lo cierto es que la comunidad produce ya el doble de lo que consume a través de fuentes renovables, sobre todo eólica y fotovoltaica. Y de momento se puede permitir sectores que, como este, suponen una alta demanda eléctrica. Los tres centros de datos aragoneses, ha subrayado la responsable de la empresa en España, se alimentan de electricidad generada por fuentes renovables. No es poca cosa. Su consumo ha implicado ya un 20% más en el total de la comunidad, y esto sin contar con la ampliación anunciada ahora.

Necesidad de agua

Pero los centros de datos no solo necesitan viento y sol. También agua. Por eso, Suzana Curic ha hecho otro anuncio importante en una región donde los recursos hídricos siempre son fuente de conflicto: Amazon Web Services “devolverá a la red el agua que consuma”. Toda una declaración de intenciones sostenibles. Y está por ver si acabarán llegando otros anuncios, en el campo de las renovables. De momento, la empresa no contempla impulsar parques de generación eléctrica propios para autoabastecerse. Lo hace —según ha informado— con alianzas y acuerdos externos. Pero preguntado por esto, el propio Azcón no lo ha descartado: “Aragón es líder en producción renovable y queremos seguir, puede que con noticias dentro de muy poco”.

El talento digital es otra de las claves para que una empresa como esta anuncie una inversión millonaria. Lo ha citado Curic en su intervención anunciando también el interés de la compañía por tender puentes con las dos universidades aragonesas, la pública de Zaragoza, y la privada San Jorge, ubicada precisamente en el término municipal donde está uno de los centros de datos de Amazon, Villanueva de Gállego.

La compañía estadounidense tiene varias iniciativas en marcha como su programa Think Big Space para formar a estudiantes de colegios locales en disciplinas tecnológicas. Y el Gobierno también acompaña a la empresa en esta apuesta. “Multiplicaremos las plazas en aquellos grados universitarios y de Formación Profesional que más demandan las empresas”, ha explicado Azcón. La semana pasada, el Ejecutivo aragonés anunció un parque tecnológico de 40 hectáreas que verá la luz, según palabras del presidente, a lo largo de esta legislatura para favorecer la actividad empresarial tecnológica.

La visión de Aragón como nudo tecnológico es lo que subyace detrás de todos estos planes e inversiones millonarias. La idea del Gobierno autónomo es que la tecnología sea como lo que fue en su día el automóvil con la llegada de la multinacional Opel (ahora Stellantis) o la logística con Inditex, el nuevo motor de una región que aspira a hacerse un hueco protagonista no solo en la nube, sino en todo el sur de Europa. Y para eso, hace falta también la colaboración política. La ha demandado Jorge Azcón cuando ha contado, en declaraciones posteriores al anuncio, cómo llamó “al ministro Escrivá para contarle la inversión de Amazon, pero su agenda no le ha permitido venir ni a él ni a la secretaria de Estado”. Y apuntaba más directo todavía cuando pedía la misma colaboración que, en el plan de Transición digital del Gobierno de España, se contempla por ejemplo para proyectos como la supercomputadora Mare Nostrum, en Cataluña. Azcón ha agitado la bandera de la igualdad y siempre lo hace con trasfondo, en plena batalla política ahora que además llegan las elecciones europeas.

El ministro de Transformación Digital, José Luis Escrivá, se encuentra de viaje en Corea del Sur pero la nota de presentación del proyecto recoge unas declaraciones suyas valorándolo. “Ratifica a España como un hub digital clave en el sur de Europa con grandes ventajas, como la conectividad y las condiciones climáticas y energéticas locales”, señala el ministro, quien añade que la inversión de la filial de Amazon sitúa al país “a la vanguardia de la innovación tecnológica y de la inteligencia artificial en Europa”.

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