miércoles, mayo 22

Conde de Godó 2024: Alcaraz, aún tocado, no jugará finalmente el Godó | Tenis | Deportes

Cuando las miradas se centraban en la presencia de Rafa Nadal en el Trofeo Conde de Godó, parecía darse por hecha la participación del vencedor de la competición durante los últimos dos años, Carlos Alcaraz. El tenista murciano, sin embargo, comunicó este domingo su baja de última hora en el Barcelona Open Banc Sabadell tras no haber superado las molestias que padece en su antebrazo derecho, por lo que no podrá defender su título. Alcaraz, que había entrado en el cuadro junto a Nadal —la mano inocente del sorteo—, esperaba aterrizar en Barcelona este domingo para probarse, con la esperanza puesta en el miércoles, cuando jugaría su primera ronda contra el vencedor del duelo entre Luca Van Assche y Zhizhen Zhang. Pero las sensaciones en su entrenamiento en Murcia antes de viajar no han sido buenas.

Este es el segundo torneo consecutivo al que Alcaraz debe renunciar a última hora. Hace una semana anunciaba su baja en el Masters 1000 de Montecarlo por la lesión en su brazo, luciendo un vendaje en su antebrazo derecho. “He estado trabajando en Montecarlo, intentando recuperarme hasta el último momento de la lesión en el músculo pronador redondo de mi brazo derecho, pero no ha sido posible y no puedo jugar. Esperaba con ganas poder hacerlo”, comunicaba en sus redes sociales el tenista. En el horizonte están los torneos de Madrid, y también Roma, aunque con Roland Garros como principal objetivo a partir del 26 de mayo.

El doble campeón del Godó venció a su amigo Pablo Carreño en la final de 2022, y al griego Stefanos Tsisipas en 2023. “El jugador murciano no ha tenido buenas sensaciones en su brazo derecho durante el entrenamiento del domingo y, pese a haberlo intentado hasta el último momento, no está en el Barcelona Open Banc Sabadell – 71 Trofeo Conde de Godó”, anunció la organización del torneo en un escueto comunicado. Alcaraz comunicará su decisión el lunes, acudiendo personalmente al Real Club de Tenis de Barcelona (RCTB).

Las lesiones han vuelto a condicionar al joven tenista de 20 años. Su primer golpe llegó en el US Open de 2021 —con apenas 18 años—, donde sufrió un desgarro fibrilar en el cuádriceps y molestias en el abductor. Y aunque en 2022 —año en el que ganaría su primer Grand Slam— le respetaron, unas molestias abdominales en el Masters 1000 de París-Bercy le impidieron disputar la Copa de Maestros y las Finales de la Copa Davis. Tampoco pudo el curso pasado debutar en el Open de Australia por una lesión durante un entrenamiento, y la mala fortuna le persiguió cuando también tuvo que renunciar al Masters 1000 de Montecarlo y, a final de temporada, cuando se perdió el torneo de Basilea. Con el inicio de 2024, las esperanzas renovadas y las ilusiones puestas en la gira de tierra batida, una torcedura de tobillo le obligó a abandonar en el estreno de Río de Janeiro, antes de este doble descarte en Montecarlo y Barcelona.

Ahora, el de El Palmar enfocará los esfuerzos en llegar al Masters de Madrid —del 24 de abril al 5 de mayo, donde también defiende corona—, y también al Masters 1000 de Roma —entre el 8 y 19 de mayo—. Tiene margen, pues, para adquirir el rodaje suficiente de cara a Roland Garros —del 26 de mayo al 9 de junio—, donde el curso pasado alcanzó las semifinales. El obstáculo: llegar en buena forma física, y evitar las lesiones que persiguen al murciano en un apretado calendario.

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