sábado, julio 13

Fútbol femenino: El Barcelona amansa al Real Madrid | Fútbol | Deportes

Sobre el césped se reencontraban gran parte de las vigentes campeonas del mundo. Esta vez, como rivales. Esta vez, de nuevo en un clásico. Y un clásico lo es por algo. Aunque solo lleven tres años celebrándolo y solo el Barcelona conozca el sabor de ganarlo. No importaban los refuerzos con fichajes prometedores del Real Madrid, ni el aumento de su nivel, el FC Barcelona volvió a domar y amansar al Madrid en su duodécimo clásico venciendo 5-0. El encuentro llevaba retumbando una semana en las cabezas de las jugadoras. Sería disputado, congregaban todas. Y por eso salían a ganar. El rival fetiche salía enchufado, pero las culés estrenaban el Estadi Olímpic Lluís Companys ante su público. Un gran estadio que permitía rememorar las grandes noches en el Camp Nou, esta vez, con la mayor cobertura televisiva de la Liga con 12 cámaras. Y estaban inquebrantables física y psicológicamente. Sobre todo, Caroline Graham Hansen.

FCBFFC Barcelona Femenino
FC Barcelona Femenino

5

Cata Coll, Mapi León, Lucy Bronze, Ona Batlle, Ingrid Engen, Patri Guijarro, Aitana Bonmatí, Keira Walsh, Mariona Caldentey, Salma Paralluelo y Caroline Graham Hansen

0

Real Madrid Femenino

Misa, Ivana Andrés, Oihane Hernández, Kathellen, Olga Carmona, Linda Caicedo, Sandie Toletti, Hayley Raso, Athenea del Castillo, Teresa Abelleira y Signe Bruun

Goles 1-0 min. 17: Aitana Bonmatí. 2-0 min. 43: Caroline Graham Hansen. 3-0 min. 46: Mariona Caldentey. 4-0 min. 91: Clàudia Pina. 5-0 min. 93: Vicky López.

Árbitro María Eugenia Gil Soriano

Tarjetas amarillas Marta Torrejón (min. 78)

Más que un clásico, se había convertido en una fiesta. Los gigantes daban la vuelta al campo y se hacían testigos del imperio azulgrana. Los espectadores –38.707— ondeaban las banderas repartidas en la entrada, y el cantante Alizz interpretaba el himno antes del homenaje a Marta Torrejón por sus 400 partidos. El inicio estaba candente. Ambos técnicos, Alberto Toril y Jonatan Giráldez, de pie desde el primer segundo. El Real Madrid salía intenso, dominando con la posesión y despistando a un Barcelona en el que Lucy Bronze, entre golpes, se dejaba la piel para frenar a Olga Carmona y Athenea del Castillo. Recordaba a los primeros minutos contra el Benfica: presión alta que no permitía asociarse a las azulgranas. Y ataques continuos que encogían el corazón a los culés. Pero Cata Coll aguantaba los palos, tras imponerse en el once inicial, una vez más, a Sandra Paños.

El Barcelona necesitaba reordenarse, con pausa y combinaciones largas. Y su público pedía un gol que celebrar. Entonces llegó Caroline Graham Hansen, que se asociaba con Lucy, y le devolvía el balón para centrarla, como ya acostumbra, a Aitana Bonmatí. Un disparo, más que preciso, quirúrgicamente puesto al palo, suficiente para marcar en el minuto 18 y cambiar el guion del partido. Juntaba sus brazos y miraba a la cámara: era la celebración que el Barça Genuine le había enseñado. El olfato de Aitana volvía a notarse pocos minutos después tras un pelotazo al palo.

La defensa del Madrid no detectaba a Mariona, decisiva en las recuperaciones, y que lideraba el ataque y repartía balón entre Salma Paralluelo y Hansen. La noruega movía su varita en la montaña mágica recortando una y otra vez para dejar en el suelo a Carmona y dejar temblando la portería, aunque no afinaba puntería. Y a la tercera, llegaba la vencida y el gol de Caro. Bajaba con el pecho la pelota y atravesaba, vengativa por sus errores, la portería de Misa Rodríguez. Su sexto gol en la Liga. Pero Mariona no quería esperar a la segunda parte e, invisible pero fundamental detrás cada jugada, plantaba la calma con el tercer gol del Barcelona dos minutos antes de la media parte.

El conjunto blanco se llevaba las manos a la cintura mientras veían el imperio blaugrana desde dentro. La dupla central de Mapi León e Ingrid Engen se erigían como torres tras el descanso. Alexia Putellas —fuera de la convocatoria horas antes por molestias en su rodilla izquierda—, Jana Fernández y Bruna Vilamala observaban atentas desde el paco un partido ya sentenciado por sus compañeras. Los nervios del primer clásico de Ona Batlle no hacían mella en la jugadora de Vilassar de Mar, que hacía suya la banda izquierda, y Patri Guijarro tiraba de memoria y lucía su aplomo en el centro junto a Keira Walsh. La máxima goleadora del Madrid, Signe Bruun, y la reciente vencedora del Golden Girl, Linda Caicedo, no lograban sobrepasar la defensa del Barça. La colombiana abandonaba el campo acompañada de la asistencia médica, entre gritos de dolor, tras un golpe en el tobillo con Cata Coll. Y Marta Torrejón, Esmee Brugts y Claudia Pina —hambrienta, marcando el cuarto en el tiempo de descuento— salían en los últimos minutos, en los que Vicky López y Lucía Corrales sustituían a las extremos Hansen y Ona. Y era justamente López quien, a apenas segundos de marcar el pitido final, deshacía a los culés con el quinto gol. Se convertía así, a los 17 años, en la jugadora más joven en marcar en un clásico.

El Barcelona sigue imbatible, y las madrileñas asumen su segunda derrota en Liga esta temporada. Ahora, seis puntos separan a ambos equipos, y la distancia aumenta a favor del Barça. Y de golear al Benfica en Champions, a desbravar a su eterno rival. El Real Madrid seguirá aguardando a las puertas del imperio del Barcelona. Esperando, algún día, arrebatarles con el trono.

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