Una tormenta perfecta se ceba con Samsung | Negocios

Una tormenta perfecta se ceba con Samsung | Negocios

El ejercicio 2023 se puede catalogar como annus horribilis para Samsung Electronics. Tras perder un 2,3% de la cuota de mercado de teléfonos inteligentes, el gigante coreano cedió a Apple la corona que había exhibido durante 12 años de manera hegemónica. Por si esto no fuera poco, Intel lo relegó a la segunda posición como principal proveedor de semiconductores a escala global y, por primera vez en tres lustros, sufrió pérdidas operativas interanuales. A pesar de los mazazos que se ha llevado la compañía en diversos frentes, los analistas prefieren no caer en el catastrofismo, pues creen que el golpe es temporal y se debe sobre todo a la ralentización que afecta al sector de las memorias de semiconductores, una industria valorada en 150.000 millones de euros que registró en los últimos 12 meses “uno de los peores descensos de la historia”, según la consultora estadounidense Gartner.

Samsung, que presentará sus resultados el próximo 31 de enero, ha adelantado que, probablemente, el beneficio operativo de 2023 se desplome un 84,5% interanual, de 43,38 billones de wones (unos 30.500 millones de euros) a 6,5 billones de wones (alrededor de 4.500 millones de euros). De confirmarse, se trataría de la primera vez desde 2008 que las ganancias operativas del conglomerado más importante de Corea del Sur no superaron los 10 billones de wones. Samsung juega un papel crucial en la economía surcoreana. La empresa, fundada en 1938 por Lee Byung-chul, representa desde la década de 1980 un porcentaje significativo del PIB del país asiático. Esa proporción, que se ha ido incrementando a medida que Samsung consolidaba su posición empresarial líder a escala mundial, llegó al 18,3% en 2021, según cifras del banco central y la agencia antimonopolio.

Además de pérdidas operativas, el fabricante de semiconductores y electrónica de consumo también anticipa un retroceso del 14,6% en su facturación anual: en 2022 registró un récord histórico de 302,23 billones de wones (más de 213.000 millones de euros) en ingresos, los cuales posiblemente se redujeron hasta los 258,2 billones de wones en 2023.

“La ralentización macroeconómica mundial y las presiones inflacionarias han aumentado la cautela de los consumidores, lo que ha afectado a las ventas de los productos de Samsung y de los artículos de otros fabricantes que utilizan sus componentes”, resume Ben Wood, analista jefe de CCS Insight, empresa británica de investigación de mercados tecnológicos. En medio de esta coyuntura, el mercado global de smartphones experimentó una disminución del 3,2% en las ventas en 2023, el año con el volumen anual más bajo en una década, de acuerdo con las estadísticas preliminares de la International Data Corporation (IDC), con base en Estados Unidos. La principal sorpresa la ha dado Apple, que con un 20% de la cuota del mercado logró arrebatar a Samsung el trono que ocupaba desde 2010.

Problemas con los chips

Este cambio de paradigma no es solamente resultado de que los iPhone ejerzan mayor presión sobre los modelos de gama alta de Samsung; también es consecuencia directa de los problemas de la industria de los semiconductores. Los fabricantes, que aumentaron la producción de chips para garantizar el abastecimiento durante la pandemia, se han encontrado con un exceso de inventario pasado el auge del teletrabajo. Esa situación, sumada a la débil demanda de dispositivos electrónicos, ha provocado un desplome de los precios de los circuitos integrados.

Según datos de Gartner, en 2023, los ingresos del sector de los semiconductores se contrajeron un 11,1% interanual, arrastrados por el bajo rendimiento del mercado de memorias. Samsung, que había liderado durante dos años en la clasificación de proveedores de chips, cedió su puesto a Intel después de que sus beneficios en esta división se contrajesen un 37,5% interanual.

El desplome global de las ventas en 2022 y principios de 2023 tuvo un efecto devastador en la división de Soluciones para Dispositivos de Samsung, la principal rama de negocio del conglomerado surcoreano, encargada de fabricar semiconductores y proveer también a otras marcas. Samsung es el mayor fabricante mundial de los chips de memoria que se utilizan en dispositivos electrónicos para almacenar datos temporales y permitir un acceso rápido a la información por parte del procesador. La unidad de Soluciones, de la que proviene la mayor fuente de ingresos del grupo, sufrió una pérdida operativa de 12,7 billones de wones (más de 8.900 millones de euros) en el acumulado de los tres primeros trimestres de 2023. En el periodo octubre-diciembre las pérdidas podrían ser de 1,2 billones de wones, apuntan desde la empresa.

Ante el exceso de stock, Samsung empezó a reducir la producción de chips de memoria el pasado mes de abril, lo que le ha permitido que al menos el negocio de los DRAM (memorias dinámicas) haya vuelto a ser rentable (tiene una cuota del mercado de alrededor del 40%), aunque las operaciones de memoria NAND Flash continúan en números rojos (su cuota es del 34%). Los recortes de Samsung y otros proveedores ya han tenido efectos positivos en el mercado: los precios de los chips DRAM subieron entre un 18% y un 23% en el cuarto trimestre a escala mundial, mientras que los NAND Flash lo hicieron entre un 10% y un 15%, según TrendForce.

Los expertos afirman que los resultados de Samsung mejorarán este año, gracias a la recuperación de los precios de los chips y al auge de la demanda de semiconductores de memoria de gran ancho de banda —clave para el funcionamiento de grandes modelos generativos de inteligencia artificial, como ChatGPT—. La firma japonesa de servicios financieros Daiwa Capital Markets espera que se produzca “un repunte notable de los beneficios de los fabricantes de memorias en el segundo semestre de 2024 y el primero de 2025″, mientras que desde el banco de inversión nipón Nomura indican que “las exportaciones de las empresas surcoreanas de chips de memoria superarán el 100% interanual en la primera mitad de 2024″. El banco hongkonés HSBC, por su parte, pronostica una “enorme recuperación de las ganancias de Samsung” a lo largo de 2024.

Wood, de CCS Insight, destaca que, a pesar del bache, “Samsung se mantiene en una posición envidiable como una de las mayores empresas de electrónica de consumo del planeta”. Para 2024, este experto resalta la gran apuesta que la firma está haciendo por la inteligencia artificial, la cual, en su opinión, “le ayudará a diferenciarse de la competencia”. Samsung presentó recientemente la nueva serie de gama alta Galaxy S24, en la que ha introducido de manera integral inteligencia artificial generativa. “Esta novedad reavivará el interés de los consumidores por sus productos”, opina Wood, quien añade que “el auge de los teléfonos plegables [categoría en la que Samsung es un líder destacable] también le dará un impulso”.

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By Maria Encarnacion Viñas

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