El proyecto ferroviario que conecta Panamá con David sigue en la fase de análisis técnico, un paso crucial para establecer las características de ingeniería, diseño y viabilidad de uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos del país. Con una longitud prevista de 500 kilómetros y 14 estaciones en su trayecto, esta propuesta pretende mejorar significativamente la movilidad nacional y enlazar de forma más eficaz las provincias centrales con la capital.
Avances en la fase de ingeniería y diseño
El Departamento Nacional del Ferrocarril comunicó que la empresa estadounidense AECOM está a cargo del desarrollo de los estudios de ingeniería y diseño para el plan principal. Se espera que los resultados iniciales de la primera etapa de construcción hasta Divisa estén listos para octubre de 2025.
Estos informes servirán de base para tomar decisiones sobre los trazados definitivos, la ubicación de las estaciones y la planificación financiera del proyecto. La magnitud de la obra requiere un análisis detallado de múltiples variables técnicas, ambientales y económicas, con el objetivo de asegurar su viabilidad en el corto, mediano y largo plazo.
Cursos adicionales en progreso
Además de los análisis de ingeniería, el proyecto del tren Panamá – David está siendo sometido a una serie de estudios adicionales que resultan determinantes para su ejecución. Entre ellos destacan:
- Estudio de LIDAR: un levantamiento cartográfico de alta precisión que permitirá obtener información detallada sobre la topografía y el territorio.
- Estudio de suelos: orientado a identificar las condiciones geotécnicas a lo largo del trazado y a garantizar que las estructuras ferroviarias cuenten con la base adecuada.
- Estudio de Impacto Ambiental (Categoría III): debido a la extensión y magnitud del proyecto, se contempla un análisis ambiental de alta complejidad, cuyo resultado se prevé para el primer trimestre de 2026.
- Estudios de mercado y demanda: incluyen los SDIs (Solicitud de Información) que evalúan el modelo financiero integral, así como la demanda potencial de pasajeros y carga, piezas fundamentales para definir la rentabilidad y las etapas de implementación.
Discusión acerca del Aeropuerto de Albrook
Uno de los aspectos que causó más discusión pública respecto al proyecto fue la posible mudanza del Aeropuerto Marcos A. Gelabert, situado en Albrook, para permitir la construcción de la estación central del tren en la ciudad capital. La Secretaría Nacional del Ferrocarril explicó que esta cuestión sigue en una fase conceptual y que por ahora no se han adoptado decisiones finales ni sobre el traslado del aeropuerto ni sobre el lugar definitivo de las estaciones.
En este sentido, se destacó que la opción de trasladar el aeropuerto hacia el área de Panamá Pacífico se mantiene únicamente como una alternativa de análisis dentro de los escenarios que evalúan los técnicos del proyecto.
Una obra estratégica para la movilidad nacional
El proyecto del tren Panamá – David es visto como una iniciativa de gran impacto debido a su potencial para mejorar la conexión en el país. Con un recorrido de 500 kilómetros, el objetivo es acortar los tiempos de viaje entre la ciudad de Panamá y la provincia de Chiriquí, además de impulsar el transporte de mercancías y fortalecer la integración económica de las áreas intermedias.
La construcción de esta infraestructura ferroviaria se plantea como un factor decisivo para descongestionar la red vial, fomentar el desarrollo logístico y ampliar la cobertura de transporte público de calidad. No obstante, los plazos y la ejecución final dependerán de los resultados de los estudios técnicos, ambientales y financieros que aún se encuentran en curso.
Proyecciones para los siguientes años
Con la presentación de los informes técnicos iniciales planificada para octubre de 2025 y el análisis de impacto ambiental previsto para el primer trimestre de 2026, el proyecto ferroviario Panamá – David progresa de manera organizada en sus primeras etapas. Estos documentos servirán de fundamento para determinar la viabilidad final, los métodos de financiamiento y la planificación de las construcciones.
El avance de esta proposición constituye un paso relevante hacia la modernización del transporte en Panamá, con la posibilidad de ser una de las inversiones más transformadoras en términos de infraestructura y movilidad del país.


